Sunday, February 7, 2010

El olor de los libros

Los seres vivientes más evolucionados tenemos 5 elementos únicos para reconocer el mundo en que vivimos, a los que llamamos sentidos. Ayer tuve una experiencia sensorial que me transporto por rincones lejanos e imaginarios sin siquiera dar un paso, un evento que nunca había sentido y que espero volver a vivir muchas veces en lo que me quede de existencia en la faz de este hermoso planeta; ayer conocí el olor del conocimiento, de las aventuras, de la ciencia, de la filosofía, de la imaginación humana… ayer conocí el olor de los libros.

Yo siempre he sido amante de los libros, no solo por su valor académico, sino también por que son el mayor alimento que la imaginación pueda tener. Como han podido leer en otras entradas de este blog, ha sido una meta personal, en los últimos años, el leer cada vez más libros por el simple amor al aprendizaje y al conocimiento. Pero siempre los había reconocido, a los libros, a través de los ojos, del sentido de la vista. Ayer por primera vez en mi vida entre a una librería de esas que muestran en las películas, aquellas que poseen estantes altísimos repletos de libros, de todos los tamaños y años, de todas las formas y normas, de todas las ciencias y conciencias, de todos los colores y olores…. y es esta última característica la que me transporto y me llevo a escribir esto.

El escenario: el centro de Bogotá, el tiempo: un clima templado de una tarde típica Bogotana, el motivo: comprar un libro universitario,  la excusa: leer uno los libros científicos más importantes de todos los tiempos. Todo esto se junto al mismo tiempo para mostrarme uno de los secretos a los que pocos pueden acceder, el conocimiento representado por un factor sensorial poco común. Entre a una librería cuyo dueño, aparte de tener un aspecto de filosofo loco, poseía un conocimiento sorprendente en libros. Este espacio era como una mezcla entre una casa de Hobbit, una cueva y una casa colonial, un lugar especial donde se conjugan todas las obras que parten de la imaginación humana. Inclusive el exterior también hacia de este un lugar único, el aire enrarecido por las palabras, el tabaco y la marihuana que se colaba por la puerta y se mezclaba con el ambiente propio de la librería.

Fue en ese instante de olores y aromas que, gracias a la evolucionada capacidad olfativa, pude distinguir un olor particular que envolvía a los otros, un olor que conocía de antemano pero por el cual nunca me había detenido a reflexionar, el olor de los libros. Fue un momento mágico, único y especial en el que me sentí más conectado que nunca con los cientos de años de imaginación y conocimiento humano encerrados en los miles de libros presentes en este fantástico lugar.

Si la vida no se mide por el número de veces que uno respira sino por el número de veces que uno se queda sin aliento, indiscutiblemente este momento será uno en el que la respiración fue más importante para guardarlo por siempre que solamente mantener el aliento por la sorpresa y alegría que este produce. :) Por lo tanto, querido lector, con esto quiero extenderle al invitación a que no solo se conforme con lo que su sentido de la vista pueda ofrecerle, sino también que pruebe otros sentidos, que pueda a través de otras sensaciones comprender el mundo en el que vive y aprenda a proteger lo que le gusta de este como, en mi caso, el conocimiento e imaginación presente en los libros.

Pd. I wrote this in Spanish because is easy to express cultural behaviors and feelings in my own language, and for me this sound better in Spanish than in English :P , sorry :) .

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